Sobre Marginalia
El nombre viene de la marginalia: las anotaciones que lectores de todos los siglos dejaron en los bordes de sus libros. Nos interesa esa conversación larga entre el texto y sus dueños — la historia material de la lectura.
Escribimos para coleccionistas, libreros, encuadernadores, estudiantes de filología y curiosos sin credencial. La tienda existe para que algunas piezas sigan circulando entre manos que las cuiden.